El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE), como organismo con estatus consultivo para naciones Unidas, ha enviado a la ONU un extenso informe en el que alerta de la creciente radicalización en el País Vasco y Navarra. Del mismo modo, ha destacado la ausencia de políticas públicas de prevención de la radicalización violenta en España.

Parte de la documentación hace referencia a “actos en honor de terroristas condenados y actos que promueven la radicalización violenta que se llevan a cabo en la actualidad en el País Vasco y Navarra”. Todos ellos, matiza el documento, han tenido lugar en los años 2015 y 2016.

El informe agrupa en cinco categorías las iniciativas que promueven la exaltación de la violencia. La primera de ellas, titulada “Bienvenidas”, hace alusión a los continuos homenajes que reciben reclusos terroristas cuando abandonan la cárcel. El análisis incide en que estos actos son “publicitados” por partidos políticos como EH Bildu. En segundo lugar, un apartado que lleva por nombre “fiestas populares” informa de que estas son “escenario habitual para homenajear” a miembros de ETA. En la tercera categoría, documentada también con material gráfico, se hace mención a la cartelería que inunda las calles del País Vasco y de Navarra, se insiste en que es normal toparse con “carteles y pancartas con imágenes de presos de la banda terrorista”.

En su cuarto apartado, censura la organización, por parte de grupos “de la órbita del brazo político de ETA”, de jornadas contra las Fuerzas de Seguridad, jornadas que acarrean escraches contra cuarteles de la Guardia Civil, uno de los colectivos más golpeados por el terrorismo. Por último, se subrayan los peligros  derivados de la normalización de ataques a monumentos de recuerdo a las víctimas del terrorismo, como los perpetrados en agosto de 2016 en Zumaya o en agosto de 2015 en Bilbao.

Lea el informe completo, pinchando aquí.