Anuncia que denunciará ante la Audiencia Nacional y elevará a la ONU un homenaje a un etarra en Gaztelu en el que participaron una decena de niños

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) ha mostrado su satisfacción por la aprobación en el Parlamento vasco de una moción contra la celebración de homenajes públicos a presos de ETA. El Colectivo que preside Consuelo Ordóñez se ha mostrado «satisfecho de que por fin la clase política haya tomado conciencia de la inmoralidad y la humillación añadida a las víctimas y a toda la sociedad que supone que terroristas orgullosos de su pasado sean honrados en el espacio público». Desde COVITE han pedido a las fuerzas políticas que su compromiso «vaya más allá de un acuerdo sobre el papel» y se comprometan «a la condena pública de actos que se celebran de forma sistemática y a la aplicación de políticas de prevención de la radicalización de las nuevas generaciones».

El Colectivo, que documenta en su Observatorio de Radicalización todos los actos que enaltecen o justifican el terrorismo de ETA, ha anunciado que va a presentar una denuncia ante la Audiencia Nacional por el homenaje celebrado a principios de febrero en Gaztelu (Guipúzcoa) en honor del etarra Andoni Goikoetxea, experto en explosivos que salió de prisión el pasado noviembre. En el acto, encuadrado en una jornada de solidaridad con los presos de ETA, participaron al menos una decena de niños que dedicaron al etarra un aurresku o baile de honor. Familiares de presos de ETA recibieron también el reconocimiento de los asistentes, que les dedicaron aplausos y les entregaron flores.

COVITE, que ya elevó a Naciones Unidas la utilización de niños en actos de enaltecimiento del terrorismo y alertó del riesgo de la radicalización de los más jóvenes, ha explicado que informará sobre este caso a la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Este organismo ya se hizo eco de un informe del Colectivo en el que alertaba del peligro de la radicalización de los menores. «Una sociedad digna no puede permitir que condenados por terrorismo sean expuestos como modelos de comportamiento. Si lo permitimos, nadie nos asegura que esos niños no puedan volver a ejercer la violencia que practicaron aquellos a quienes ven como héroes», ha sentenciado.