- El Colectivo considera especialmente grave que se presente como reinserción lo que, en realidad, forma parte de una política sistemática de excarcelación progresiva de los presos de ETA
El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) ha denunciado la concesión de un nuevo tercer grado al preso de ETA Arkaitz Aguirregabiria del Barrio, así como la aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario al etarra Juan Luis Rubenach Roiz, por parte del Gobierno vasco. Para el Colectivo, estas dos nuevas decisiones constituyen «un nuevo episodio de la amnistía encubierta» que el Ejecutivo autonómico está aplicando a los presos de la banda terrorista.
COVITE denuncia que el Departamento de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno vasco sigue utilizando los terceros grados y los artículos 100.2 como instrumentos para acelerar la semilibertad de presos de ETA sin exigirles un arrepentimiento real, público, verificable y acompañado de hechos objetivos de desvinculación del entramado político y social que sostuvo, justificó y todavía hoy legitima el terrorismo de ETA.
«El Gobierno vasco continúa vaciando las cárceles de presos de ETA sin exigirles una ruptura sincera y pública con el mundo político que justificó sus crímenes. No estamos ante una política de reinserción, sino ante una política de excarcelación progresiva que sigue la hoja de ruta histórica de la izquierda abertzale en este final de ETA negociado que vivimos desde el año 2011», ha denunciado la presidenta de COVITE, Consuelo Ordóñez.
En el caso de Arkaitz Aguirregabiria del Barrio, COVITE recuerda que fue condenado en Francia a 25 años de prisión por delitos de extrema gravedad, entre ellos por su participación en el asesinato de Jean-Serge Nérin en 2010, tentativa de asesinato con agravantes, detención, secuestro, robo en banda organizada a mano armada, transporte de armas, municiones o artículos esenciales y receptación de banda organizada. Fue trasladado a España en mayo de 2025 y su fecha de cumplimiento está prevista para noviembre de 2029.
Para COVITE, resulta «inaceptable» que el Gobierno vasco le conceda el tercer grado apenas un año después de su traslado a España y cuando sigue siendo reivindicado públicamente por el entorno de SARE, Etxerat y la izquierda abertzale. El Colectivo recuerda que Aguirregabiria aparece en los listados de Etxerat y que ha sido exhibido en actos públicos de apoyo a presos de ETA, entre ellos la mesa de Nochevieja organizada por SARE a favor de los etarras de Santutxu y concentraciones celebradas durante las fiestas de ese barrio bilbaíno para reclamar su excarcelación.
«No basta con escribir cartas privadas o formular declaraciones genéricas de rechazo de la violencia. La reinserción exige hechos objetivos, públicos e inequívocos. Y mientras el entorno de ETA siga reivindicando a estos presos como héroes y ‘presos políticos’ y siga prohibiéndoles expresamente el arrepentimiento, no puede hablarse de una desvinculación real», ha señalado Consuelo Ordóñez. COVITE recuerda que la propia Audiencia Nacional ya dejó claro en 2023, al revocar el tercer grado del etarra Xabier Atristain, que las manifestaciones genéricas de rechazo de la violencia o reconocimiento del daño no tienen valor real mientras no vayan acompañadas de «signos inequívocos de desvinculación».
COVITE denuncia también la aplicación del artículo 100.2 a Juan Luis Rubenach Roiz, otro preso de ETA que aparece en los listados de Etxerat y que, según el Observatorio de Radicalización del Colectivo, ha sido uno de los etarras más exhibidos públicamente en Pamplona y en Navarra durante los años 2025 y 2026. Su apoyo se ha concentrado especialmente en el barrio pamplonés de la Rotxapea, donde el pasado mes de febrero se celebró una concentración a favor de su excarcelación precedida por una campaña masiva de pancartas y publicaciones en redes sociales que se prolongó durante meses. Juan Luis Rubenach Roiz fue condenado a 319 años por el asesinato de Justo Oreja Pedraza y a 120 años por el asesinato de Pedro Antonio Blanco García.
«Se cumple la ley en apariencia, pero se traiciona por completo su espíritu. Por eso hablamos de terceros grados y 100.2 fraudulentos. Porque no hay una verdadera política de reinserción, sino una política de excarcelación de los presos de ETA sin exigirles un arrepentimiento real, que es lo que establece la ley para poder acceder a este tipo de beneficios penitenciarios», ha afirmado la presidenta de COVITE. «Es muy grave que no se estén cumpliendo las condenas con arreglo a derecho y que el Gobierno vasco esté convirtiendo las cartas privadas de los presos de ETA en una coartada para concederles semilibertad, mientras esos mismos presos siguen siendo reivindicados en la calle por el entorno que nunca ha condenado de forma inequívoca sus crímenes», ha concluido Ordóñez.