25.03.2026. San Sebastián (Guipúzcoa). Tres etarras portan el testigo de la Korrika

Los etarras Balbino Sáenz (de azul, a la derecha), Mikel San Argimiro (en medio) y Xabier Atristain (de verde, a la izquierda) portan el testigo de la Korrika el Casco Viejo de San Sebastián. Mientras tanto, los corredores gritan “¡los presos vascos a casa!”. El testigo lo portaron en nombre de un bar proetarra del barrio.

Balbino Sáenz Olarra fue condenado a 108 años de prisión por el intento de asesinato de los exministros José Barrionuevo (este condenado por los GAL) y Matilde Fernández; y por el atentado fallido contra dos furgones de la policía. Sáenz fue excarcelado gracias a una enmienda de dificación de la Ley Orgánica 7/2014, aprobada por unanimidad de todos los grupos políticos en el Congreso de los Diputados en octubre de 2024.

Mikel San Argimiro fue condenado por perpetrar un atentado con coche-bomba cerca del Santiago Bernabéu en 2002, cuando iba disputarse un Real Madrid-FC Barcelona. En el atentado resultaron heridas 22 personas. El mismo año perpetró una atentado contra la sede de Repsol en 2002. Además, intentó matar a los exministros Matilde Fernández y José Barrionuevo.

Xabier Atristain fue condenado en 2013 años a 17 años de prisión por pertenencia a banda armada terrorista y posesión de explosivos.

En la mayoría de los municipios por donde pasa la Korrika se exhiben pancartas o banderas a favor de la excarcelación de los presos de ETA. Se mencionan solo los municipios donde se exhibieron imágenes explícitas de miembros de ETA. En total, se exhibieron 38 imágenes de estas características (35 imágenes de miembros de ETA o sus nombres y 3 miembros de ETA que físicamente llevaron el testigo de la Korrika) en 19 pueblos distintos.

La organizadora de la KORRIKA, AEK, no ha condenado la exhibición de fotos de etarras ocurridas durante la carrera. AEK ha excusado su inacción de evitar la exaltación de etarras alegando «que no pueden controlarlo todo». AEK ha demostrado que sí puede intervenir y fijar límites cuando quiere hacerlo,  excluyendo a Comisiones Obreras de la Korrika. Además, AEK conocía 33 puntos kilométricos en los que sabía que se iban a realizar exhibiciones de etarras o pancartas con suficiente antelación, muchos de ellos son repetidos cada edición. Lejos de reducirse únicamente a la inacción, varios miembros de la plantilla de AEK participaron en la exaltación de los etarras. En la lectura del mensaje final de la Korrika la AEK señaló del hijo de David Pla que «vivió hasta los siete años» en San Sebastián y después «llegó a Iparralde como consecuencia del conflicto político y fue un niño con mochila», como se conoce a los hijos de presos de ETA bajo la política de dispersión. Esto supone una evidente concordancia con el mensaje de blanqueamiento del terrorismo que difunde la izquierda abertzale.