25.03.2026. Lezo (Guipúzcoa). Exhibición de SARE del nombre del etarra José Lorenzo Ayestarán

SARE [lobby satélite de Bildu a favor de la excarcelación de los etarras] exhibe el nombre del etarra José Lorenzo Ayestarán “Fanekas” durante la Korrika.

José Lorenzo Ayestarán Legorburu «Fanekas» es responsable de 10 asesinatos, la mayoría de ellos impunes: de Antonio Recio Claver en Vitoria en 1979, de Jesús Ignacio Velasco Zuazola en Vitoria en 1980 y de Eugenio o lugar y año. El mismo año fue responsable de los asesinatos de Avelino Palma Brioa, Ángel Prado Mella y José Luis Vázquez Plata durante la Vuelta Ciclista de Salvatierra, habiendo siendo condenado en 2014. En 1982 se le atribuyen los siguientes asesinatos: el 16 de julio de Alberto López-Jaureguizar, de Domingo Javier García González, el 22 de agosto y el 22 de septiembre de Emilio Fernández Arias. Posteriormente, en 1983 fue responsable de los asesinatos de Francisco García San Miguel, el 13 de julio y de Ángel Martínez Trelles en Bilbao, el 9 de noviembre de 1983.

En la mayoría de los municipios por donde pasa la Korrika se exhiben pancartas o banderas a favor de la excarcelación de los presos de ETA. Se mencionan solo los municipios donde se exhibieron imágenes explícitas de miembros de ETA. En total, se exhibieron 38 imágenes de estas características (35 imágenes de miembros de ETA o sus nombres y 3 miembros de ETA que físicamente llevaron el testigo de la Korrika) en 19 pueblos distintos.

La organizadora de la KORRIKA, AEK, no ha condenado la exhibición de fotos de etarras ocurridas durante la carrera. AEK ha excusado su inacción de evitar la exaltación de etarras alegando «que no pueden controlarlo todo». AEK ha demostrado que sí puede intervenir y fijar límites cuando quiere hacerlo,  excluyendo a Comisiones Obreras de la Korrika. Además, AEK conocía 33 puntos kilométricos en los que sabía que se iban a realizar exhibiciones de etarras o pancartas con suficiente antelación, muchos de ellos son repetidos cada edición. Lejos de reducirse únicamente a la inacción, varios miembros de la plantilla de AEK participaron en la exaltación de los etarras. En la lectura del mensaje final de la Korrika la AEK señaló del hijo de David Pla que «vivió hasta los siete años» en San Sebastián y después «llegó a Iparralde como consecuencia del conflicto político y fue un niño con mochila», como se conoce a los hijos de presos de ETA bajo la política de dispersión. Esto supone una evidente concordancia con el mensaje de blanqueamiento del terrorismo que difunde la izquierda abertzale.