- COVITE advierte de que la ‘Korrika’ ha sido uno de los episodios más graves del año: 23 de los actos registrados están vinculados a esta carrera, en la que se documentaron 38 imágenes de miembros de ETA
- El Colectivo denuncia que, pese a la concesión masiva y fraudulenta de terceros grados y artículos 100.2 por parte del Gobierno vasco, la izquierda abertzale sigue exhibiendo públicamente a presos de ETA de forma obscena y provocadora para las víctimas
El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) ha documentado un total de 129 actos de apoyo a ETA entre enero y junio de 2026 en su Observatorio de la Radicalización, un espacio en la web del Colectivo en el que se registran todos los actos relacionados con la radicalización violenta en el ámbito del terrorismo de ETA. Esta cifra supone una disminución del 23% respecto al mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron 168 actos. No obstante, COVITE advierte de que este descenso responde, probablemente, al progresivo descenso del número de miembros de ETA en prisión, y a pesar de ello, la legitimación pública de ETA y de sus integrantes continúa plenamente presente en el espacio público vasco y navarro.
La presidenta de COVITE, Consuelo Ordóñez, ha denunciado que «la izquierda abertzale sigue utilizando las calles, las fiestas populares, las manifestaciones y los actos aparentemente culturales para presentar a los miembros de ETA como referentes políticos o morales». «Que el número total de actos haya disminuido respecto de los registrados el año pasado no significa que el problema haya desaparecido. En Euskadi y Navarra se sigue exhibiendo a terroristas condenados por asesinatos, secuestros, atentados y extorsiones como si fueran personas dignas de homenaje», ha señalado.
Respecto a la tipología de los actos documentados, COVITE ha registrado 44 manifestaciones a favor de la amnistía o excarcelación de los presos de ETA, 34 pintadas y pancartas de apoyo a ETA o a sus presos, 24 actos de exaltación en fiestas populares, 17 homenajes a miembros de ETA fallecidos, 2 homenajes a miembros de ETA que continúan en prisión, 1 ‘ongi etorri’ público a presos de ETA y 7 actos incluidos en la categoría de “Otros”.
Por territorios, 52 actos tuvieron lugar en Vizcaya, 50 en Guipúzcoa, 13 en Navarra, 3 en Álava, 7 en otras provincias y 4 en el extranjero. En cuanto a la evolución mensual, marzo fue el mes con mayor número de actos, con 37 registros, seguido de junio, con 28, enero, con 21, febrero, con 19, abril, con 13, y mayo, con 11.
Regreso de los ‘ongi etorris’
COVITE considera especialmente grave que, por primera vez desde 2022, se haya vuelto a registrar un ongi etorri público a presos de ETA. El acto tuvo lugar en San Sebastián, en la madrugada del 19 de enero de 2026, camuflado en el contexto de la Tamborrada, y estuvo dedicado al miembro de ETA Balbino Sáenz Olarra y a otro etarra no identificado. Para el Colectivo, el hecho de que el acto se celebrara de madrugada y aprovechando la fiesta donostiarra por excelencia demuestra «la voluntad deliberada de camuflar la exaltación de terroristas en contextos festivos».
Balbino Sáenz Olarra fue condenado a 108 años de prisión por el intento de asesinato de los exministros José Barrionuevo y Matilde Fernández, así como por un atentado fallido contra dos furgones de la Policía. Fue condenado por delitos de homicidio terrorista en grado de tentativa, depósito de armas y municiones, depósito de explosivos, robo y falsedad documental.
Consuelo Ordóñez ha recordado que «los ongi etorris son uno de los actos más humillantes para las víctimas del terrorismo». «Llevábamos desde 2022 sin registrar un ongi etorri público. Que este año se haya producido uno, aunque sea camuflado en la Tamborrada, demuestra que la izquierda abertzale no renunció a homenajear a los miembros de ETA a su salida de prisión por una reflexión ética, sino estratégica, debido al alto coste social y político que estaba soportando por el rechazo mayoritario que suscitan este tipo de actos. Con este ongi etorri debieron de pensar que, al camuflarse en un contexto festivo en el que había mucha gente, iba a poder rebajar el coste de celebrar estos actos deplorables», ha denunciado.
La ‘Korrika’, uno de los episodios más graves del año
COVITE destaca que uno de los episodios más graves del primer semestre de 2026 ha sido la utilización de la ‘Korrika’ como escaparate de apoyo a presos y miembros de ETA. Del total de 129 actos registrados en lo que va de año, 23 están vinculados a la ‘Korrika’, en la que COVITE y la Fundación Fernando Buesa Blanco documentaron 38 imágenes de miembros de ETA.
Durante la edición de 2026 de la carrera organizada por AEK, las dos entidades constataron la exhibición pública de imágenes de etarras, la cesión del testigo a miembros de ETA y la utilización de menores para portar símbolos o mensajes de apoyo a presos de la banda. Entre los episodios más graves figuraron la cesión del testigo en San Sebastián a los miembros de ETA Balbino Sáenz, Mikel San Argimiro y Xabier Atristain; la cesión del testigo en Bilbao a la portavoz de SARE, Bego Atxa, y al hijo del miembro de ETA fallecido Kepa del Hoyo; o la utilización, en Pamplona, de un niño que portó el lekuko con una camiseta con la imagen del miembro de ETA Patxi Ruiz, asesino de Tomás Caballero.
Para COVITE, estos hechos no son episodios aislados ni inevitables, sino consecuencia directa de la tolerancia de la organización de la ‘Korrika’ ante la instrumentalización de una carrera en defensa del euskera para legitimar a ETA y a sus presos. «Mezclar la legítima defensa de una lengua con la exaltación de terroristas condenados por asesinatos y otros crímenes gravísimos es indecente, inmoral y profundamente ofensivo para las víctimas», ha afirmado Ordóñez.
Exhibición pública de presos de ETA pese a los privilegios penitenciarios
COVITE también ha denunciado que la izquierda abertzale sigue exhibiendo públicamente a presos y expresos de ETA incluso cuando muchos de ellos han accedido a terceros grados o a artículos 100.2. Para el Colectivo, esta realidad demuestra que la concesión de estos privilegios penitenciarios se está produciendo de manera fraudulenta, sin que los presos acrediten un verdadero arrepentimiento ni una ruptura real con el entorno político y social que legitima a ETA.
«Es imposible sostener que un preso de ETA está arrepentido mientras su entorno político lo sigue exhibiendo como un referente y reclamando su excarcelación por considerarlo un ‘preso político’», ha señalado Consuelo Ordóñez. «La izquierda abertzale sigue presumiendo de su vínculo con los presos de ETA, y el Gobierno vasco sigue concediendo terceros grados y artículos 100.2 como si ese vínculo no existiera. Es una burla a las víctimas y una prueba evidente del trato de favor del que están disfrutando los presos de ETA», ha añadido.
COVITE considera que estos actos evidencian una continuidad política, simbólica y social entre la izquierda abertzale y los miembros de ETA. «Los presos que son homenajeados, exhibidos o reivindicados públicamente por SARE, SORTU o EH Bildu no pueden presentarse al mismo tiempo como personas arrepentidas de sus crímenes y, por tanto, merecedoras de un tercer grado o un artículo 100.2. Si realmente estuvieran arrepentidos, ese mundo dejaría de reivindicarlos. Conviene recordar que la izquierda abertzale les prohíbe expresamente el arrepentimiento», ha subrayado el Colectivo.
Fiestas populares e inacción institucional
Ante el inicio del periodo de fiestas de verano, COVITE ha vuelto a advertir de que las fiestas populares siguen siendo uno de los principales espacios de exaltación pública de ETA y de sus miembros. En el primer semestre de 2026, el Observatorio de la Radicalización ha documentado 24 actos de apoyo a ETA en fiestas populares, una cifra especialmente preocupante teniendo en cuenta que los meses de verano concentran tradicionalmente buena parte de este tipo de actos, y que el periodo festivo veraniego apenas acaba de comenzar.
El Colectivo ha denunciado que, pese a la persistencia de esta realidad, el Parlamento Vasco continúa sin aprobar un régimen sancionador que permita actuar eficazmente contra los actos de exhibición pública, enaltecimiento o legitimación de ETA y de sus miembros. En este sentido, COVITE ha hecho alusión a la Ley 9/2023, de 28 de septiembre, de Memoria Histórica y Democrática de Euskadi, que contempla un régimen sancionador administrativo para «todos aquellos actos de exhibición pública de elementos o menciones en conmemoración, exaltación o enaltecimiento individual o colectivo del golpe de estado de 1936 y de la dictadura franquista, de sus dirigentes o de las organizaciones que sustentaron al régimen» (Artículo 30 de dicha ley). COVITE recuerda que la mayoría de asociaciones y fundaciones de víctimas del terrorismo consensuaron hace ya un año una propuesta de ley para sancionar administrativamente este tipo de actos en el mismo sentido de la ley de Memoria Histórica y Democrática de Euskadi, pero dicha propuesta continúa bloqueada. «El Parlamento Vasco tiene desde hace un año una propuesta consensuada por las asociaciones de víctimas y la mantiene guardada en un cajón. Esa pasividad institucional no es neutral: tiene consecuencias directas sobre las víctimas y sobre la calidad democrática de nuestra sociedad», ha denunciado Consuelo Ordóñez.
Para COVITE, la falta de respuesta institucional transmite un mensaje de impunidad a quienes organizan estos actos. «Mientras no haya consecuencias, seguirán utilizando las fiestas, las manifestaciones, los espacios culturales y las calles para legitimar a ETA. La convivencia democrática no puede construirse sobre la permisividad ante la exaltación de quienes asesinaron, hirieron, secuestraron, extorsionaron y amenazaron durante décadas», ha concluido el Colectivo.