• El Colectivo advierte de que la utilización sistemática del artículo 100.2, una vía prevista con carácter excepcional, confirma que la amnistía encubierta a los presos de ETA se está acelerando y que no se está buscando su arrepentimiento, sino facilitar su excarcelación

  • COVITE acusa a la asesora penitenciaria del Gobierno vasco, Inés Soria, de «mentir e intoxicar» sobre el supuesto reconocimiento del “daño causado” por parte de los presos de ETA en una entrevista publicada ayer en ‘El País’

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) ha censurado la concesión de un nuevo régimen de semilibertad al amparo del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario al preso de ETA Ángel María Tellería Uriarte, una decisión que, a juicio del Colectivo, constituye «un nuevo fraude en la ejecución de las condenas a los presos de ETA» y confirma que la amnistía encubierta a los terroristas de la banda se está acelerando.

Para COVITE, el uso generalizado del artículo 100.2 está desvirtuando tanto el carácter excepcional de esta medida como el requisito legal del arrepentimiento, lo cual consolida una política penitenciaria orientada a facilitar la salida de prisión de los terroristas de ETA sin exigirles una verdadera desvinculación del entramado político y social que todavía hoy legitima el terrorismo. «Se cumple formalmente la ley, pero se traiciona por completo su espíritu. Por eso hablamos de terceros grados y de 100.2 fraudulentos. Y por eso denunciamos que la amnistía encubierta a los presos de ETA no solo continúa, sino que se está acelerando. Van a preso de ETA excarcelado por semana», ha criticado la presidenta de COVITE, Consuelo Ordóñez.

En el caso de Ángel María Tellería, se trata nuevamente de un preso continuamente exhibido por la izquierda abertzale y figura en la última lista actualizada de Etxerat que recoge a los presos de ETA adscritos a la órbita de SORTU, a los que califican como «presos políticos», con lo cual es imposible que esté arrepentido, porque se lo prohíben expresamente desde hace años. «Estamos ante una política penitenciaria perfectamente reconocible que avanza, cada vez con menos disimulo, hacia el cumplimiento de la última gran exigencia de ETA y de la izquierda abertzale en este final negociado del terrorismo que vivimos: “vaciar las cárceles” sin exigirles el arrepentimiento, en palabras de la propia izquierda abertzale. Las consecuencias de este final indigno las seguimos pagando las víctimas con la impunidad de los asesinos de nuestros familiares», ha subrayado Ordóñez.

COVITE ha respondido además a las declaraciones realizadas ayer en El País por la asesora del Gobierno vasco en materia de política penitenciaria, Inés Soria, quien aseguró que los presos de ETA «reconocen el daño causado». Para COVITE, esas afirmaciones son «rotundamente falsas» y suponen «una intoxicación intolerable de la opinión pública». «Inés Soria engaña cuando afirma que los presos de ETA “reconocen el daño causado”. ETA siempre lo ha hecho cuando asumía la autoría de sus atentados. “Reconocer el daño causado” es algo tan básico como reconocer que la lluvia moja o, en el caso del terrorismo, que las bombas matan. Lo que tienen que reconocer es la injusticia radical de ese daño causado, que no es lo mismo y no se está haciendo. Si de verdad lo reconocieran, no seguirían integrados en el mismo espacio político y social que les llama “presos políticos”, reclama su impunidad y continúa exaltando la trayectoria criminal de los etarras en nuestras calles. Los hechos desmienten todos los días el relato del Gobierno vasco», ha afirmado Consuelo Ordóñez.

COVITE recuerda que no está en contra de la reinserción de los presos de ETA, sino de que se disfrace de reinserción lo que en realidad son excarcelaciones encubiertas y fraudulentas. En este sentido, COVITE insiste en que la verdadera reinserción de un preso de ETA exige algo más que una declaración genérica sobre el daño causado: exige reconocer públicamente la injusticia radical del terrorismo, romper de forma clara con el entramado político y social que durante décadas amparó y jaleó los crímenes de ETA y contribuir con hechos a desmontar la legitimación que todavía hoy persiste en una parte del espacio público vasco y navarro. «Si de verdad reconocieran el injusto daño causado, no guardarían silencio mientras se les homenajea, mientras se les presenta como héroes o referentes, y mientras se sigue hablando de ellos como si fueran “presos políticos”. Quien reconoce de verdad la injusticia radical de lo que hizo, rompe con todo eso. Y eso no está ocurriendo», ha advertido la presidenta de COVITE. «Los programas de justicia restaurativa en los que el Gobierno vasco dice que participan estos presos premiados con el 100.2 evidencian que lo que se está llevando a cabo no tiene nada que ver con la justicia restaurativa. La participación en estos programas no puede conllevar nunca como premio la excarcelación».

El Colectivo ha subrayado, además, que sí existen exmiembros de ETA verdaderamente arrepentidos, como los testigos protegidos que están colaborando con la justicia en el sumario por la autoría intelectual del asesinato de Gregorio Ordóñez —entre otros—, y que precisamente por eso resulta todavía más evidente el fraude de las actuales concesiones de semilibertad del Gobierno vasco. «Los pocos etarras verdaderamente arrepentidos son los que lo han demostrado con hechos, aun sabiendo el altísimo precio personal que iban a pagar por ello, y que me consta que están pagando. Ese es el arrepentimiento auténtico. Todo lo demás es un circo montado por el Gobierno vasco para facilitar sus excarcelaciones vulnerando nuestro legítimo derecho a la justicia», ha concluido Ordóñez.