• «No se puede homenajear a las víctimas en una Cámara en la que se sientan quienes todavía justifican el terrorismo de ETA y llaman presos políticos a los asesinos de nuestros familiares», denuncia COVITE

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) no asistirá tampoco este año al acto institucional en homenaje a las víctimas del terrorismo que se celebrará este viernes 26 de junio en el Congreso de los Diputados, en coherencia con la posición que ha mantenido desde que este homenaje comenzó a organizarse en el año 2011.

COVITE ha declinado siempre su participación en este acto por una razón de fondo que sigue plenamente vigente: la presencia en el Parlamento de una formación política, EH Bildu, que continúa sin condenar de forma clara e inequívoca el terrorismo de ETA. «No podemos participar en un homenaje a las víctimas en una institución en la que tiene representación un partido que sigue sin reconocer que ETA fue una organización terrorista, que llama presos políticos a los asesinos de nuestros familiares y que ni siquiera es capaz de afirmar que matar estuvo mal», ha denunciado Consuelo Ordóñez, presidenta de COVITE. «Mientras EH Bildu siga legitimando a ETA, negando la naturaleza terrorista de sus crímenes y promoviendo activamente la impunidad para sus presos, COVITE no asistirá a ningún homenaje institucional a las víctimas organizado en espacios donde esta fuerza política tenga representación», ha añadido Ordóñez.

Desde COVITE han recordado que la legalización del entorno político de ETA se produjo sin exigirle una condena expresa del terrorismo, una cesión que el Colectivo siempre ha considerado una grave derrota moral del Estado. «La izquierda abertzale fue incorporada plenamente a la vida institucional sin haber hecho el recorrido ético mínimo que cualquier democracia debería exigir a quienes formaron parte del entramado político de una organización terrorista», han señalado desde COVITE. «Esa impunidad es una de las principales consecuencias del final negociado de ETA, y quienes seguimos pagando ese precio somos las víctimas».

No obstante, el Colectivo ha subrayado que el fin de los asesinatos de ETA ha sido, sin duda, la mejor noticia de la historia reciente de España. «Estamos infinitamente mejor que cuando ETA estaba activa y matando. Pero eso no nos obliga a aceptar el relato falso de que ETA fue derrotada por el Estado de Derecho. Lo que hubo fue una negociación política sobre las condiciones de su final, y las víctimas hemos soportado muchas de las consecuencias de esa negociación», han denunciado desde COVITE.

Entre esas consecuencias, el Colectivo vuelve a denunciar la impunidad de los terroristas huidos, algunos de ellos con delitos de sangre, que siguen sin responder ante la Justicia. «Los asesinos de Diego Salvá y Carlos Sáenz de Tejada, las últimas víctimas mortales de ETA en España, ni siquiera han sido detenidos desde el atentado cometido en Mallorca el 30 de julio de 2009. Diecisiete años después, todo apunta a que esos crímenes quedarán impunes. Esta es también una consecuencia directa del modo en que se gestionó el final de ETA», han lamentado desde COVITE.

Además, COVITE quiere recordar este año otra deuda pendiente del poder legislativo con las víctimas del terrorismo: la desigualdad indemnizatoria derivada de la Ley 29/2011, de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo. El Colectivo lleva denunciando esta injusticia desde el año 2010, cuando la ley era todavía un borrador, porque establece una discriminación inaceptable entre víctimas en función de si su atentado cuenta o no con una sentencia judicial. Para COVITE, resulta especialmente grave que las víctimas cuyos atentados siguen sin resolverse sean penalizadas doblemente: primero, porque no han obtenido justicia por el asesinato de sus familiares; y segundo, porque el propio Estado les otorga la mitad de la indemnización que han obtenido las víctimas cuyos atentados sí han sido esclarecidos judicialmente. «La ausencia de una sentencia no es responsabilidad de las víctimas, sino del fracaso del Estado a la hora de esclarecer esos crímenes. Por eso es inaceptable que sean precisamente ellas quienes soporten también las consecuencias indemnizatorias de esa falta de justicia», ha afirmado Consuelo Ordóñez.

COVITE recuerda que corregir esta desigualdad está en manos del poder legislativo, que ha tenido años para modificar la Ley 29/2011 y no lo ha hecho. «El Congreso no puede limitarse a homenajear a las víctimas una vez al año mientras mantiene intacta una ley que consagra una desigualdad entre ellas. Las víctimas no necesitamos palabras, minutos de silencio y actos institucionales, necesitamos hechos: necesitamos verdad, justicia, memoria y una reparación igualitaria», han señalado desde el Colectivo.

Por todo ello, COVITE insiste en que no participará en un homenaje que considera incompatible con la realidad política y legislativa que siguen padeciendo muchas víctimas del terrorismo. «No rechazamos la memoria institucional. Lo que rechazamos es el cinismo de quienes pretenden homenajear a las víctimas mientras continúan sin corregir una desigualdad legal que el propio Congreso podría haber resuelto hace años y sin exigir una condena moral del terrorismo a quienes lo alentaron y legitimaron políticamente», ha concluido Consuelo Ordóñez.