29.03.2026. Bilbao (Vizcaya). Exhibición de SORTU de imágenes de etarras durante la Korrika

SORTU exhibe en las Siete Calles de Bilbao a los etarras Beatriz Etxebarria, Liher Aretxabaleta, Íñigo Zapirain y Arantza Zulueta.

Beatriz Echevarría e Iñigo Zapirain fueron condenados a 485 años de prisión por el asesinato de Luis Conde de la Cruz y a 45 años por el asesinato de Eduardo Puelles García. Además, fueron condenados por estragos al colocar un artefacto explosivo en una oficina del INEM en Bilbao en 2006.

Liher Rodríguez fue condenado por perpetrar un atentado con coche bomba en Madrid en 2005, en el que alrededor de 50 personas resultaron heridas (casi un tercio eran miembros de FCSE).

Arantza Zulueta Amuchastegui fue dirigente del frente de cárceles y de abogados de ETA, responsable de mantener la disciplina de los etarras en prisión, evitando que salieran de la órbita de ETA y se arrepintieran.

En la mayoría de los municipios por donde pasa la Korrika se exhiben pancartas o banderas a favor de la excarcelación de los presos de ETA. Se mencionan solo los municipios donde se exhibieron imágenes explícitas de miembros de ETA. En total, se exhibieron 38 imágenes de estas características (35 imágenes de miembros de ETA o sus nombres y 3 miembros de ETA que físicamente llevaron el testigo de la Korrika) en 19 pueblos distintos.

La organizadora de la KORRIKA, AEK, no ha condenado la exhibición de fotos de etarras ocurridas durante la carrera. AEK ha excusado su inacción de evitar la exaltación de etarras alegando «que no pueden controlarlo todo». AEK ha demostrado que sí puede intervenir y fijar límites cuando quiere hacerlo,  excluyendo a Comisiones Obreras de la Korrika. Además, AEK conocía 33 puntos kilométricos en los que sabía que se iban a realizar exhibiciones de etarras o pancartas con suficiente antelación, muchos de ellos son repetidos cada edición. Lejos de reducirse únicamente a la inacción, varios miembros de la plantilla de AEK participaron en la exaltación de los etarras. En la lectura del mensaje final de la Korrika la AEK señaló del hijo de David Pla que «vivió hasta los siete años» en San Sebastián y después «llegó a Iparralde como consecuencia del conflicto político y fue un niño con mochila», como se conoce a los hijos de presos de ETA bajo la política de dispersión. Esto supone una evidente concordancia con el mensaje de blanqueamiento del terrorismo que difunde la izquierda abertzale.